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Depósito a Plazo (DAP): qué es y cómo funciona en Chile

11 de septiembre de 2026

En breve

  • Un Depósito a Plazo (DAP) es básicamente un préstamo que le haces a un banco por un tiempo determinado a cambio de una tasa de interés que conoces desde el primer día.
  • Existen principalmente en pesos, que te dan una ganancia fija, y en UF, que protegen el poder de compra de tu dinero contra la inflación.
  • La gran ventaja de un DAP es su alta seguridad y su rentabilidad predecible, ideal para metas de corto y mediano plazo.
  • Su principal desventaja es la baja liquidez: no puedes usar tu plata hasta que se cumpla el plazo acordado.

Si tienes unos ahorros guardados en tu cuenta corriente o cuenta vista, es muy probable que, por culpa de la inflación, esa plata esté perdiendo valor cada día que pasa. Es una realidad un poco frustrante, pero la buena noticia es que existen herramientas financieras muy sencillas para evitarlo. Una de las más conocidas y utilizadas en Chile es el Depósito a Plazo, o como todos le dicen, el DAP.

Probablemente has escuchado de ellos, pero quizás no tienes claro qué son, cómo funcionan o si realmente son para ti. No te preocupes. En esta guía te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre los Depósitos a Plazo para que puedas tomar decisiones informadas con tu dinero.

¿Qué es exactamente un Depósito a Plazo (DAP)?

Un Depósito a Plazo es un instrumento de ahorro e inversión de muy bajo riesgo donde tú le entregas una suma de dinero a una institución financiera (como un banco) durante un período de tiempo determinado. A cambio, la institución se compromete a devolverte tu dinero más un extra, que corresponde a los intereses ganados a una tasa que se fija al momento de contratar el producto. Es una de las opciones más seguras del mercado, ya que sabes desde el principio cuánto vas a ganar.

Piensa en ello como un acuerdo simple: tú le “prestas” tu plata al banco por un tiempo, y el banco te paga por ello. Durante ese tiempo, que puede ser desde 7 días hasta más de un año, no puedes retirar el dinero. Al final del plazo, recibes tu monto inicial más la ganancia pactada. Todo este proceso está regulado y supervisado en Chile por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), lo que le da un marco de seguridad a tus ahorros.

La principal diferencia con una cuenta de ahorro tradicional es que en el DAP el dinero queda “congelado” o inmovilizado, lo que generalmente te permite acceder a una tasa de interés más atractiva que la que te ofrecería una cuenta de ahorro, donde puedes sacar y meter plata cuando quieras.

Cómo funciona un Depósito a Plazo paso a paso

Contratar un Depósito a Plazo es un proceso bastante directo que hoy en día puedes hacer en minutos desde el sitio web o la app de tu banco. Los pasos y conceptos clave que debes entender son tres: el monto, el plazo y las opciones de renovación al vencimiento.

Para tomar un DAP, eliges un banco, defines cuánto dinero quieres depositar, seleccionas por cuánto tiempo lo dejarás y decides qué pasará cuando ese tiempo termine. Con esa información, el banco te ofrecerá una tasa de interés específica para esa operación. Si estás de acuerdo, confirmas y ¡listo! Tu dinero ya está generando ganancias de forma segura.

Monto, plazo y tasa: los 3 pilares del DAP

Estos tres elementos definen las condiciones de tu depósito:

  • Monto: Es la cantidad de dinero que vas a depositar. Los montos mínimos suelen ser bajos, a veces desde $5.000 o $10.000 pesos, lo que los hace muy accesibles.
  • Plazo: Es el tiempo que tu dinero permanecerá en el banco. Los plazos más comunes son 30, 60, 90, 180 o 365 días, aunque hay opciones más cortas (desde 7 días) y más largas. Generalmente, a mayor plazo, el banco te ofrece una mejor tasa de interés.
  • Tasa de interés: Es el porcentaje de ganancia que recibirás sobre tu monto inicial. Esta tasa se suele expresar de forma anual (TINA), pero se aplica de manera proporcional al plazo que elijas. Por ejemplo, si la tasa anual es de un 6% y tomas un DAP a 180 días (medio año), tu ganancia será de aproximadamente un 3% sobre tu capital.

Depósitos en Pesos vs. en UF: ¿cuál te conviene?

Esta es una de las decisiones más importantes al tomar un DAP en Chile. Tienes dos grandes alternativas:

  1. DAP en Pesos ($): Inviertes una cantidad en pesos y al final del plazo recibes tus pesos de vuelta más un interés fijo en pesos. Es simple y sabes exactamente cuántos pesos tendrás al final. Es una buena opción si crees que la inflación se mantendrá baja o si necesitas la plata para una meta muy cercana.
  2. DAP en UF: Inviertes un monto que se convierte a Unidades de Fomento (UF) el día que tomas el depósito. Durante el plazo, tu dinero gana una pequeña tasa de interés sobre esas UF. Al vencer, tus UF (que ya habrán aumentado de valor en pesos si hubo inflación) se convierten de nuevo a pesos, y a eso se le suma la ganancia. Su gran ventaja es que protege el poder adquisitivo de tu dinero contra la inflación. Si tu meta es a mediano o largo plazo (como juntar el pie para un departamento), un DAP en UF suele ser la opción más prudente.

¿Fijo o renovable? Las opciones al vencimiento

Cuando se cumple el plazo, ¿qué pasa con tu plata? Tienes principalmente dos opciones que debes elegir al momento de contratar el DAP:

  • Fijo (o no renovable): Al llegar la fecha de vencimiento, el banco deposita automáticamente en tu cuenta corriente o vista el monto inicial más los intereses ganados. Es la opción más simple si sabes que necesitarás el dinero en esa fecha.
  • Renovable (o con renovación automática): Si al llegar la fecha de vencimiento no retiras tu dinero (generalmente tienes un plazo de 3 días hábiles para hacerlo), el DAP se renueva automáticamente por el mismo período. El nuevo depósito se crea con el capital inicial más los intereses ganados, generando un efecto de interés compuesto. La tasa de interés del nuevo período será la que esté vigente en el mercado en ese momento, no necesariamente la misma que la del período anterior.

Ventajas y desventajas de un Depósito a Plazo

La principal ventaja de un DAP es su bajísimo riesgo y la certeza de su rentabilidad, lo que lo hace ideal para ahorradores conservadores o para metas financieras específicas. Su mayor desventaja es la falta de liquidez, ya que no puedes acceder a tu dinero, y su retorno es más bien modesto en comparación con otras alternativas de inversión de mayor riesgo.

Como toda herramienta financiera, los DAP tienen sus pros y sus contras. Conocerlos te ayudará a decidir si se ajustan a lo que necesitas.

Ventajas de los DAP

  • Seguridad: Son considerados uno de los productos de inversión más seguros. Además, en Chile cuentan con la Garantía Estatal a los Depósitos, que protege tu dinero hasta un cierto monto (actualmente 400 UF) en caso de que un banco quiebre.
  • Rentabilidad conocida: Desde el día uno sabes exactamente cuánto dinero vas a ganar. No hay sorpresas ni volatilidad como en la bolsa o los fondos mutuos.
  • Simplicidad: Son muy fáciles de entender y de contratar. No necesitas ser un experto en finanzas para usar un DAP.
  • Protección contra la inflación: Si eliges un DAP en UF, tu capital mantiene su poder de compra a lo largo del tiempo, algo fundamental en la economía chilena.

Desventajas a considerar

  • Baja liquidez: La liquidez es la facilidad con la que puedes convertir un activo en dinero efectivo. En un DAP, la liquidez es nula durante el plazo. Tu dinero está “atrapado” y no puedes usarlo para una emergencia.
  • Rentabilidad limitada: La seguridad tiene un precio. Los DAP ofrecen rentabilidades más bajas que otras alternativas de inversión como los fondos mutuos de renta variable o las acciones. Su objetivo es más bien preservar y hacer crecer moderadamente tu capital, no multiplicarlo.
  • Costo de oportunidad: Mientras tu dinero está en un DAP, podrías estar perdiendo la oportunidad de invertirlo en otro instrumento que ofrezca una mayor rentabilidad.

¿Cómo elegir el mejor Depósito a Plazo para ti?

Para elegir el mejor DAP, la clave es comparar activamente las tasas de interés que ofrecen las distintas instituciones financieras para el mismo monto y plazo. Además, debes alinear tu elección (pesos o UF) con tus objetivos financieros y tu expectativa sobre la inflación futura. No te quedes solo con la oferta de tu banco principal.

Aquí tienes algunos consejos prácticos:

  1. Cotiza y compara: Las tasas pueden variar significativamente de un banco a otro. Antes de decidirte, revisa las ofertas de varias instituciones. Herramientas como las calculadoras y comparadores que ofrecemos en MiPlata pueden facilitar enormemente este trabajo, mostrándote las mejores opciones del mercado en un solo lugar.
  2. Define tu objetivo: ¿Para qué estás ahorrando? Si es para las vacaciones en 6 meses, un DAP en pesos a 180 días puede ser perfecto. Si estás juntando para el pie de una propiedad en 3 años, un DAP en UF renovable es probablemente una mejor estrategia para que tu plata no pierda valor.
  3. No te olvides de los costos e impuestos: Aunque los DAP no suelen tener costos de mantención, los intereses que ganas sí están afectos a impuestos. El banco realiza una retención, y tú debes declarar estas ganancias en tu Operación Renta anual según corresponda a tu tramo del Impuesto Global Complementario.

En resumen, un Depósito a Plazo es una excelente puerta de entrada al mundo del ahorro y la inversión. Es una herramienta segura, predecible y fácil de usar que te ayudará a dar tus primeros pasos para poner tu dinero a trabajar por ti.


Antes de tomar tu primer DAP, usa nuestras calculadoras para simular cuánto podrías ganar y comparar las opciones del mercado. ¡Y no te olvides de suscribirte a nuestro newsletter para seguir aprendiendo a manejar tu plata como un experto!

Disclaimer: Este artículo es solo para fines educativos e informativos y no constituye una asesoría de inversión. Las condiciones y tasas de los productos financieros pueden cambiar. Infórmate siempre en las instituciones correspondientes antes de tomar una decisión.